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¿Litigar o negociar? Europa abre una nueva vía para los conflictos de patentes

Por: Carmen Truchuelo

9 de septiembre de 2026

¿Es realmente necesario resolver todos los conflictos de patentes ante los tribunales? La experiencia demuestra que, en la práctica, muchas disputas que comienzan en litigios terminan resolviéndose mediante acuerdos entre las partes implicadas antes de que finalice el juicio.

Durante años, el debate sobre la protección de las innovaciones en Europa se ha centrado en la creación de un sistema judicial unificado, que culminó con la entrada en funcionamiento, hace ya tres años, del Tribunal Unificado de Patentes (UPC).

El Patent Mediation and Arbitration Centre (PMAC) del UPC parte precisamente de esta realidad. El pasado 2 de junio, se celebró en Liubliana la puesta en marcha de esta nueva institución que nos hace plantearnos esta pregunta de fondo para empresas y titulares de patentes.

El nuevo centro, con sedes en Liubliana y Lisboa, ha sido creado en base al artículo 35 del Acuerdo sobre el Tribunal Unificado de Patentes y ofrece mediación, arbitraje o un procedimiento híbrido de los mismos (Med-Arb) como servicios alternativos de resolución de conflictos.

La cuestión relevante es si este modelo puede ayudar a las empresas a resolver conflictos de forma más rápida y menos costosa que mediante la vía judicial tradicional.

Mi impresión es que, en muchos casos, sí.

Los litigios de patentes presentan características que los convierten en candidatos adecuados para mecanismos alternativos de resolución de conflictos. Son procedimientos técnicamente complejos, con frecuencia transfronterizos y normalmente asociados a intereses comerciales mucho más amplios que la simple declaración de infracción o nulidad. Detrás de un litigio suele haber negociaciones de licencia, relaciones comerciales, o estrategias diversas de acceso al mercado.

La mediación ofrece precisamente esa flexibilidad. A diferencia de un juez, el mediador no impone una solución. Las partes conservan el control del resultado y pueden explorar licencias cruzadas, acuerdos de coexistencia o mecanismos de compensación adaptados a sus necesidades comerciales. Además, el PMAC ha diseñado procedimientos específicamente orientados a disputas de propiedad industrial, incluyendo controversias sobre patentes esenciales (SEP, por sus siglas en inglés) y condiciones FRAND.

La rapidez es otro factor relevante. Aunque el UPC ha demostrado ser relativamente eficiente en comparación con muchos tribunales nacionales, sigue siendo, en esencia, un procedimiento contencioso. La mediación y el arbitraje permiten reducir fases procesales y centrar el debate en los aspectos verdaderamente relevantes para las partes. 

Ahora bien, el arbitraje y la mediación no son una solución universal. Existen disputas en las que las partes necesitan una decisión judicial firme. Un titular que busca una medida cautelar inmediata contra un competidor, o una empresa que pretende obtener una declaración pública de validez o infracción, probablemente seguirá considerando el tribunal como la mejor opción.

Sin embargo, incluso en esos casos, el PMAC puede desempeñar un papel relevante. El propio director del PMAC, Aleš Zalar, durante la inauguración, destacó que el futuro del sistema europeo de resolución de disputas pasa por ofrecer a las empresas “distintos caminos hacia la justicia”, de tal modo que litigios, mediación, arbitraje y mecanismos híbridos de resolución de conflictos sean capaces la convivir en un mismo ecosistema.  

A este respecto, el procedimiento Med-Arb desarrollado por el PMAC parte de una premisa muy pragmática: primero intentemos alcanzar un acuerdo y, si quedan cuestiones sin resolver, pasemos a una decisión arbitral.

Quizá el verdadero valor del PMAC no resida únicamente en reducir costes o acelerar procedimientos, sino en cambiar la mentalidad con la que se afrontan los conflictos. Durante décadas, las empresas han visto el litigio como el desenlace natural de una disputa de patentes. El PMAC invita a considerar una perspectiva distinta: utilizar el proceso adecuado para cada conflicto, reservando el juicio para aquellos casos que realmente requieren una decisión judicial.

La creación del UPC fue un hito para el sistema europeo de patentes. La inauguración del PMAC podría terminar siéndolo igualmente. Aún está por ver su desarrollo. De momento, nos quedamos con la idea transmitida en su inauguración en Liubliana el pasado junio. No se trata de elegir entre UPC y PMAC, sino de disponer de un sistema europeo con distintos caminos hacia la justicia.