El registro de una marca farmacéutica no se decide una sola vez: pasa por dos evaluaciones distintas. Y hasta el 65% de las marcas del sector solicitadas no supera ese doble filtro.
Y es que en farma no basta con que la marca sea registrable ante una oficina de propiedad industrial. También debe superar la revisión de las autoridades sanitaria para garantizar que el nombre no genera confusión en un contexto clínico, ni presenta similitudes con nombres oficiales de sustancias activas.
Las consecuencias de una mala estrategia de naming no son menores. La tramitación de marcas farmacéuticas no concedidas genera pérdidas de más de 200 millones de euros anuales para las empresas del sector a nivel global, según nuestras estimaciones. Además, el retraso en la comercialización de un producto farmacéutico cuesta 800.000 dólares diarios de media en ventas perdidas. En áreas como cardiovascular, inmunología o hematología, el gasto se dispara hasta cerca de los 2 millones por día.
Desde ClarkeModet te ofrecemos una guía rápida para abordar con éxito esta doble validación en Europa y Latinoamérica, reduciendo el riesgo de rechazos, iteraciones y bloqueos de marca.
Una visión integrada en la que combinamos nuestra experiencia acompañando a miles de compañías farmacéuticas y biotecnológicas en la construcción de estrategias de naming y roadmaps regulatorios, alineados con las exigencias específicas de cada mercado.
