La inteligencia artificial, el gobierno del dato, la internacionalización y unas estrategias de protección cada vez más sofisticadas marcarán la evolución de la propiedad industrial e intelectual en 2026.
El reto para las empresas ya no consiste únicamente en registrar una patente, una marca o un diseño, sino en identificar, proteger, gestionar y defender todos sus activos intangibles. Patentes, marcas, diseños, software, datos, I+D, conocimiento técnico y know-how forman parte de un patrimonio que cada vez tiene mayor peso en la generación de valor.
| Tendencia | Qué está cambiando | Qué implica para las empresas |
| Activos intangibles | Ganan peso como fuente de valor empresarial | Integrar la propiedad intelectual en las decisiones estratégicas |
| IA e innovación | La IA acelera la innovación y plantea nuevos retos de protección | Definir qué proteger, documentar el proceso y gestionar los derechos |
| Gobierno del dato | Datos, modelos, algoritmos y know-how son activos críticos | Reforzar la gestión de la información y los secretos empresariales |
| China y Asia | Asia concentra una parte creciente de la innovación mundial | Incorporar estas jurisdicciones a las estrategias internacionales |
| Patentes en Europa | Existen distintas vías de protección territorial | Elegir la estrategia según mercados, costes y explotación |
| Defensa de la PI | La falsificación y las infracciones físicas y digitales siguen siendo relevantes | Combinar vigilancia, prevención y mecanismos de defensa |
En este contexto, la estrategia de propiedad industrial e intelectual debe integrarse con la innovación, la transformación digital, la internacionalización, la financiación y la gestión de riesgos.
Estas son las seis tendencias de propiedad industrial e intelectual que marcarán 2026:
1. Los activos intangibles se consolidan como una fuente clave de valor empresarial
Los activos intangibles tienen un peso cada vez mayor en el valor de las empresas y, en determinados sectores, pueden superar ampliamente al de los activos tangibles.
Patentes, marcas, diseños, software, datos, I+D, know-how, talento especializado y capital organizativo forman parte de este conjunto de activos.
Según el informe World Intangible Investment Highlights 2025 de WIPO y Luiss Business School (LBS), la inversión en intangibles creció 3,7 veces más rápido que la inversión en activos tangibles entre 2008 y 2024. El software y los datos se encuentran entre los activos intangibles que presentan un crecimiento más destacado.
En España, la inversión en activos intangibles registró cerca de un 4 % de crecimiento real entre 2023 y 2024.
En 2026, esta evolución puede traducirse en una mayor necesidad de que las empresas conozcan qué activos intangibles generan valor, cómo están protegidos y qué papel desempeñan en su estrategia empresarial.
Esto supone pasar de una gestión aislada de derechos registrados a una estrategia de propiedad industrial e intelectual integral, que contemple también aquellos activos que no necesariamente se registran.
¿Qué debería hacer una empresa?
- Identificar los activos intangibles que generan valor para el negocio.
- Determinar qué activos deben registrarse y cuáles requieren otras vías de protección.
- Revisar la titularidad de los activos desarrollados por empleados, colaboradores o proveedores.
- Analizar sus posibilidades de explotación, licencia o monetización.
- Valorar el papel de los activos intangibles en operaciones de financiación, inversión, licencias o transacciones corporativas.
- Revisar periódicamente la estrategia a medida que evolucionan los productos, mercados, tecnologías y modelos de negocio.
2. La inteligencia artificial redefine la innovación y su protección
La inteligencia artificial está acelerando procesos relacionados con el diseño de productos, la búsqueda de soluciones técnicas y la creación de contenidos, al tiempo que abre nuevas posibilidades para generar activos intangibles.
Su aplicación puede ayudar a explorar soluciones, detectar oportunidades tecnológicas y acelerar el desarrollo de carteras de patentes, diseños o software.
El crecimiento de activos como el software y los datos resulta especialmente relevante en este contexto. Sectores como la salud, la energía, el retail, la educación o el turismo pueden verse especialmente afectados por esta transformación.
Sin embargo, la utilización de IA también introduce nuevos retos para la propiedad intelectual.
Nuevos retos de propiedad intelectual relacionados con la IA
Las empresas necesitan conocer, entre otros aspectos:
- Quién es titular de los resultados generados.
- Qué datos y contenidos de terceros se han utilizado.
- Qué información se introduce en las herramientas de IA.
- Cómo se ha generado el resultado.
- Qué grado de intervención humana existe.
- Qué condiciones establece el proveedor de la herramienta.
- Qué derechos pueden verse afectados.
Además, el Reglamento de IA de la Unión Europea establece obligaciones específicas para determinados sistemas. Entre ellas, los proveedores de modelos de IA de propósito general están sujetos a obligaciones relacionadas con documentación técnica, políticas de cumplimiento de derechos de autor y publicación de un resumen suficientemente detallado del contenido utilizado para el entrenamiento. Estas obligaciones son aplicables desde el 2 de agosto de 2025.
Por su parte, determinadas obligaciones de transparencia del artículo 50 son aplicables desde el 2 de agosto de 2026, incluyendo requisitos relacionados con la información al usuario sobre la interacción con sistemas de IA y la identificación de determinados contenidos generados o manipulados mediante IA.
Entre los principales riesgos para las empresas se encuentran el uso de contenidos protegidos sin autorización, la introducción de información confidencial en herramientas externas, la dificultad para demostrar el origen de determinados resultados o la imposibilidad de acreditar adecuadamente la intervención humana cuando sea relevante.
¿Qué debería hacer una empresa?
- Establecer un sistema interno de gobernanza de de IA.
- Definir qué información confidencial o estratégica no debe introducirse en herramientas externas.
- Revisar las condiciones de uso de los proveedores.
- Comprobar las licencias y derechos aplicables a los datos y contenidos utilizados.
- Documentar la intervención humana cuando resulte relevante.
- Conservar versiones, fuentes y evidencias del proceso de creación.
- Revisar los resultados de IA antes de utilizarlos comercialmente.
- Analizar si los resultados pueden protegerse mediante patentes, diseños, software, derechos de autor u otras vías.
En 2026, la integración de la IA en los procesos de innovación requiere criterios claros sobre qué proteger, cómo documentarlo y cómo gestionar los riesgos asociados.
3. El gobierno del dato y la seguridad de la información ganan peso
El valor de una empresa no depende únicamente de los derechos de propiedad intelectual registrados. También puede encontrarse en la información estructurada y segura que alimenta sus procesos de negocio e innovación.
Datos, modelos, algoritmos, software, documentación técnica y conocimiento interno pueden constituir activos críticos. En estos casos, su protección depende en buena medida de cómo se gestionan, además de las herramientas jurídicas disponibles.
Por ello, el gobierno del dato adquiere una dimensión relevante dentro de la gestión de la propiedad intelectual, junto con la protección de datos y la gestión de secretos empresariales.
Del dato al activo estratégico
Un sistema adecuado de gobierno del dato permite a las empresas conocer:
- Qué información tienen.
- Quién puede acceder a ella.
- Cómo se utiliza.
- Dónde se almacena.
- Qué medidas de protección existen.
- Cómo se puede demostrar el control sobre esa información.
Esta trazabilidad facilita tanto la explotación de los activos como su defensa en caso de conflictos, auditorías o procesos de due diligence.
Entre los principales riesgos se encuentran las filtraciones, la pérdida de valor de la información o la dificultad para demostrar quién controla determinados activos.
El papel de los secretos empresariales
No toda la información estratégica debe registrarse. Fórmulas, procesos, algoritmos, información comercial, estrategias, datos o conocimientos técnicos pueden protegerse como secretos empresariales cuando cumplen los requisitos legales y la empresa adopta medidas razonables para mantener su carácter secreto.
La protección requiere que la información sea secreta, tenga valor comercial por serlo y esté sometida a medidas razonables de confidencialidad.
Estas medidas pueden ser legales, organizativas y técnicas. La confidencialidad no depende únicamente de firmar un acuerdo, sino también de cómo se clasifica, almacena, comparte y controla la información.
¿Qué debería hacer una empresa?
- Identificar la información sensible y estratégica.
- Clasificarla según su nivel de confidencialidad.
- Limitar y controlar los accesos.
- Revisar acuerdos de confidencialidad y contratos.
- Coordinar las medidas legales con las de ciberseguridad y control de accesos.
- Establecer procedimientos de salida para empleados y colaboradores.
- Revocar accesos y recuperar dispositivos y documentación cuando corresponda.
- Conservar evidencias que permitan demostrar las medidas de protección adoptadas.
4. China y Asia ganan peso en el mapa mundial de la propiedad intelectual
Asia mantiene un peso estructural en la actividad mundial de propiedad intelectual. En 2024, las oficinas de la región concentraron aproximadamente entre el 65% y el 70% de las solicitudes mundiales de patentes, marcas y diseños, según los datos de la OMPI.
La Oficina Nacional de Propiedad Intelectual de China (CNIPA) recibió 1.795.715 solicitudes de patente en 2024, aproximadamente un 9,3% más que el año anterior. La participación de China en las solicitudes mundiales pasó del 34,6% en 2014 al 49,1% en 2024, según la OMPI
Para las empresas con actividad internacional, esto implica que la estrategia de propiedad industrial e intelectual no puede limitarse a Europa y Estados Unidos cuando Asia o China sean mercados, centros de producción, innovación o competencia relevantes.
¿Qué debería tener en cuenta una empresa?
- Dónde se genera la innovación.
- Dónde se comercializan los productos o servicios.
- Dónde se fabrican.
- Dónde se concentra la competencia.
- En qué jurisdicciones pueden producirse infracciones.
- Dónde puede existir potencial de licencia o transferencia tecnológica.
A partir de este análisis, las empresas pueden:
- Identificar mercados prioritarios.
- Incorporar China y otros países asiáticos a su estrategia internacional cuando resulte relevante.
- Priorizar jurisdicciones para sus solicitudes de protección.
- Revisar la titularidad de los activos desarrollados con socios extranjeros o centros de investigación.
- Reforzar la vigilancia tecnológica y competitiva.
- Integrar la propiedad intelectual en las decisiones de entrada en nuevos mercados.
- Coordinar la estrategia de protección con la licencia, transferencia y explotación de activos.
5. Las estrategias para proteger patentes en Europa son cada vez más complejas
La protección de patentes en la Unión Europea exigirá a las empresas una toma de decisiones cada vez más estratégica. El sistema europeo ofrece distintas vías complementarias —patentes nacionales, patente europea con validación nacional y patente europea con efecto unitario—, lo que amplía las opciones disponibles pero incrementa la complejidad de la planificación transfronteriza.
Las empresas e inventores españoles están liderando la adaptación a este escenario: en 2024, más del 50 % de las patentes europeas solicitadas desde España optaron por el efecto unitario, superando la media europea. Ese mismo año, las solicitudes españolas ante la Oficina Europea de Patentes (EPO) crecieron un 3 % (acumulando un aumento del 44 % en la última década), frente a un descenso de casi el 11 % en las solicitudes nacionales ante la OEPM.
Esta evolución confirma una preferencia clara por la vía europea. Revisa la estrategia de validación de patente europea y evalúa el efecto unitario en función de los mercados objetivo, los costes de mantenimiento a largo plazo y el modelo de explotación de la innovación.
Innovación y sostenibilidad
La evolución de las patentes europeas refleja asimismo un fuerte dinamismo en sectores clave. En 2025, la EPO registró 201.974 solicitudes (un 1,4 % más que el año anterior), destacando el impulso en inteligencia artificial, computación cuántica, semiconductores, almacenamiento de energía, baterías y tecnologías limpias vinculadas a la transición energética y la sostenibilidad.
¿Qué debería hacer una empresa?
- Identificar las innovaciones patentables antes de realizar divulgaciones públicas.
- Determinar los mercados prioritarios.
- Comparar las diferentes vías de protección.
- Evaluar los costes a corto y largo plazo.
- Tener en cuenta las posibilidades de explotación, licencia o transferencia.
- Controlar los plazos de validación cuando correspondan.
- Valorar la combinación entre efecto unitario y validaciones nacionales.
- Integrar la estrategia de patentes con los objetivos comerciales.
La protección mediante patente europea requiere, por tanto, una planificación territorial, jurídica y comercial coordinada.
6. La piratería crece y las estrategias de defensa también evolucionan
La falsificación continúa representando un reto para los titulares de derechos de propiedad intelectual.
Según el estudio Mapping Global Trade in Fakes 2025 [1] de la OCDE y la EUIPO, las importaciones mundiales de productos falsificados alcanzaron aproximadamente 467.000 millones de dólares en 2021, equivalentes al 2,3 % del comercio mundial. En el caso de la Unión Europea, las falsificaciones pudieron representar hasta 99.000 millones de euros, el 4,7 % de las importaciones procedentes de fuera de la UE.
Estos datos corresponden a 2021 y no constituyen una estimación del comercio de falsificaciones en 2026.
Además de los productos físicos, las empresas deben prestar atención a las infracciones que se producen en entornos digitales: dominios, marketplaces, redes sociales y otras plataformas.
Estas actuaciones pueden incluir la comercialización de productos falsificados, la suplantación de identidad, la desviación de tráfico, la generación de confusión o el uso no autorizado de marcas, diseños, contenidos o publicidad.
¿Qué debería hacer una empresa?
- Monitorizar el uso de sus marcas, diseños y patentes.
- Vigilar marketplaces y otros canales digitales relevantes.
- Controlar dominios registrados que puedan generar confusión.
- Registrar los dominios y variantes prioritarios.
- Monitorizar los usos de las marcas en redes sociales.
- Establecer protocolos internos de respuesta.
- Conservar capturas, URLs, fechas, anuncios y otras evidencias.
- Utilizar los mecanismos de disputa disponibles.
- Coordinar las actuaciones con plataformas y autoridades.
- Valorar las vías administrativas, civiles, penales o aduaneras según cada caso.
La defensa de la propiedad intelectual requiere combinar prevención, vigilancia y capacidad de respuesta, tanto en el entorno físico como en el digital.
Propiedad intelectual, financiación e incentivos
La protección de la propiedad industrial e intelectual también puede integrarse en la planificación financiera de proyectos de innovación.
En 2026, el SME Fund de EUIPO contempla ayudas para determinadas actividades de propiedad intelectual de las pymes, incluyendo hasta un 90 % para servicios de IP Scan y hasta un 75 % para determinadas solicitudes de marcas y diseños, además de otras modalidades de apoyo para patentes, variedades vegetales e indicaciones geográficas bajo determinadas condiciones.
En España, el régimen conocido como Patent Box puede permitir una reducción fiscal sobre determinados ingresos derivados de activos intangibles que cumplan los requisitos establecidos y puedan trazarse adecuadamente.
Por ello, la propiedad industrial e intelectual debe contemplarse desde las primeras fases de planificación de los proyectos de innovación, junto con las posibles fuentes de financiación e incentivos.
Conclusión
La propiedad industrial e intelectual va más allá del registro de patentes, marcas o diseños. En 2026, las empresas deberán prestar especial atención a los activos intangibles, la IA, los datos, la protección internacional y la defensa de sus derechos.
Integrar estos elementos en la estrategia de negocio permitirá proteger y gestionar mejor el valor generado por la empresa.
Preguntas frecuentes
¿Qué ayudas públicas europeas pueden financiar la estrategia de propiedad industrial en 2026?
Destaca el programa SME Fund (Fondo para PYMES) de la EUIPO, que subvenciona hasta un 90 % en servicios de prediagnóstico (IP Scan) y hasta un 75 % en las tasas de solicitud de marcas y diseños.
¿Qué precauciones legales exige la internacionalización de patentes en mercados asiáticos como China?
Una patente que se ha registrado con éxito en Europa o Estados Unidos no siempre funciona en China. La CNIPA aplica criterios de examen y prácticas interpretativas propias que pueden afectar al alcance de la protección. Por ello, las reivindicaciones y la redacción de la solicitud deben adaptarse a la realidad del mercado chino desde el principio, y no limitarse a replicar la estrategia seguida en otras jurisdicciones.
¿Qué debería tener en cuenta una empresa al utilizar inteligencia artificial?
Como mínimo, debe revisar qué información introduce en las herramientas de IA, las condiciones del proveedor, los derechos sobre los datos y contenidos utilizados, el origen de los resultados y la intervención humana en el proceso. También debe documentar adecuadamente el proceso y revisar los resultados antes de utilizarlos comercialmente. Pero contar con un sistema interno completo de gobernanza de la IA es sin duda la estrategia más eficaz para evitar infracciones de derechos de terceros, evitarlas sobre los activos propios y proteger la reputación de la empresa.
¿Cuál es la diferencia entre una patente europea y una patente con efecto unitario?
Con una patente europea, la empresa puede proteger su invención en los países europeos que elija, gestionando cada país de forma independiente. Con una patente con efecto unitario, obtiene una protección única y uniforme en los Estados de la UE adheridos al sistema en ese momento. La elección entre ambas opciones dependerá de los mercados objetivo y de la estrategia de protección de cada empresa.