Para tener derecho a una Denominación de Origen Protegida (DOP) o a una Indicación Geográfica Protegida (IGP), un producto debe ajustarse a un pliego de condiciones que deberá incluir los siguientes elementos:
• el nombre con la denominación de origen o la indicación geográfica; • la descripción del producto y las principales características físicas, químicas, microbiológicas u organolépticas; • la delimitación de la zona geográfica; • los elementos que prueban que el producto es originario de esa zona geográfica; • los elementos que justifican el vínculo entre el producto y el medio geográfico; • la descripción del método de obtención del producto y, en su caso, los métodos locales, cabales y constantes, así como información sobre el envasado realizado en la zona geográfica delimitada para salvaguardar la calidad o garantizar el origen o asegurar el control; • el nombre y la dirección de las autoridades u organismos encargados de verificar el cumplimiento de lo indicado en el pliego de condiciones; • cualquier norma específica de etiquetado para el producto en cuestión; • los posibles requisitos que deban cumplirse en virtud de disposiciones comunitarias o nacionales.
|