Debemos cuidar los Derechos de Autor de quien hizo el diseño, la patente de quien tiene la plataforma o el software para imprimir y dejar bien claro el tema de los derechos morales.

Por Fabián González de la Mora
Director General de Clarke, Modet & Co. México


Existen infinidad de ejemplos; sin embargo, la evolución de los negocios tiene que ver con necesidades del consumidor, nuevas tecnologías, innovación y desarrollos que, en conjunto, suman o contienen derechos de Propiedad Intelectual e Industrial.

Recordemos el caso de Blockbuster, el antiguo rey de las rentas de películas al que le tocó subsistir por más de 20 años a distintos cambios de tecnología, al menos en lo que a los sistemas de almacenamiento y reproducción respecta, como el cambio de Beta al VHS (formatos de video casete), luego al DVD y por último al Blu-ray.

No obstante, esas no fueron las tecnologías que orillaron a cerrar este negocio, sino la distribución de contenido digital bajo demanda y los sistemas de streaming. Fue la falta de visión de negocio de Blockbuster para incluirse en la nueva tecnología de transmisión de contenidos directos al usuario.

Sin embargo, y a pesar de la gran tecnología que esto implica, lo más importante es el contenido licenciado y protegido legalmente. Series, conciertos, shows y películas, por las que la gente paga su estadía en esas plataformas y que significan la seguridad de obtener el programa o evento que se desea, original, legal y sin alteraciones...

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